ADICCIÓN A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Efectivamente Cada día son más los jóvenes que presentan adicción a las llamadas “nuevas tecnologías”: videojuegos, móvil, internet… ésta última es una de las más comunes y, preocupantemente, cada vez más, en edades inferiores. Si bien hay que reconocer que internet ha abierto un mundo de nuevas posibilidades, también es fuente de problemas cuando no se utiliza de la manera, con la utilidad y la frecuencia adecuadas, es decir, cuando pasamos de un uso beneficioso al abuso o dependencia descontroladas. Hablamos de adicción a internet cuando el adolescente (o adulto) siente un deseo incontrolable de usar internet de manera que dicha actividad es de tal intensidad que altera su habitual funcionamiento fisiológico, psicológico y comportamental. Sus características o signos de alerta a los que los padres deben prestar atención podrían ser: – Internet produce tolerancia y abstinencia, es decir, cada vez, necesita más horas de conexión y si no es así, presenta síntomas como nerviosismo, irritabilidad, apatía o tristeza. – La persona entra o accede a internet cada vez con más frecuencia o por periodos más largos de los que en principio tenía planteado. Internet se va convirtiendo en el centro de la vida del adicto. – Es común que el adolescente con comportamientos adictivos relacionados con el ordenador menosprecie la cantidad de tiempo que pasa frente a él. Puede poner excusas, como decir que “necesita” estar conectado para buscar algún tipo de información relacionada con alguna tarea escolar o puede mentir abiertamente. – Desea persistentemente e invierte mucho tiempo en actividades relacionadas con su uso. – No es capaz de controlar, poner fin o limitar su uso. – Aparece un progresivo abandono de las actividades lúdicas, sociales, familiares y educativas, con el consiguiente deterioro de las mismas: conflictos y discusiones familiares, mentiras, desconfianzas, aislamiento social, disminución de las calificaciones escolares… – Persistencia por parte de la persona en el uso de internet a pesar de los perjuicios anteriormente mencionados. Evidentemente los docentes están cada vez más preocupados porque muchos de sus alumnos dedican una excesiva cantidad de tiempo a estos medios electrónicos, muy especialmente en horas nocturnas, por lo que al día siguiente llegan a clase con sueño y desconcentrados. Ésto, añadido al hecho de que el uso de internet, además, reduzca o anule el tiempo dedicado a las horas de estudio por las tardes, repercutirá de forma muy negativa en sus calificaciones escolares. De la amplia gama de ocio que oferta internet, los elementos que tienen mayor poder adictivo para los adolescentes, sin duda alguna, son los juegos y las redes sociales (Facebook, Instagram, Twiter…), por las que los jóvenes entran en contacto tanto con amigos, como con personas desconocidas de cualquier parte del mundo, por lo que el control parental se torna indispensable en este contexto, sobre todo, cuando hablamos de edades inferiores. Algunas de las medidas de control parental podrían ser colocar el ordenador en un lugar visible de la casa para los padres (por ejemplo el salón), atender e identificar las páginas que normalmente visitan los hijos, dialogar abiertamente sobre los inconvenientes que entraña el inadecuado uso de internet… (ésta última medida me consta que se está trabajando en los Colegios e Institutos de la Bahía de Cádiz mediante actividades y charlas informativas). En efecto, hoy día es cada vez más habitual atender casos de adicción a internet en nuestras consultas, y no sólo de adolescentes, sino también en adultos. Lo más común es que esta adicción, aparezca asociada como antecedente o consecuente a otros síntomas como la baja autoestima, aislamiento, dificultades de comunicación y relación, ansiedad, problemas afectivos u otros tipos de adicciones....

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EL PAPEL DEL PSICÓLOGO

Actualmente, existen aún muchos tópicos sobre la figura del  psicólogo y, lo que en otros países se da con total normalidad, en el nuestro, en ocasiones, lo vemos vergonzoso o extraño. Son muchas las personas que piensan que aquel que acude a la consulta de un psicólogo es porque está “loco”. Este hecho, me inclino a pensar,  proviene de una desinformación o información errónea de lo que realmente es o hace un psicólogo. Por ello, el objetivo de este artículo es despejar esas dudas y corregir esos pensamientos sesgados. El psicólogo es un profesional del ámbito de la salud dedicado al estudio del pensamiento, emociones y conducta humanas. Según la OMS, “la salud” se define como un estado de bienestar físico, psicológico y social. Por lo tanto, el abordaje de la enfermedad se debe hacer desde la triple perspectiva  bio-psico-social. La labor del psicólogo va encaminada a mejorar las respuestas adaptativas de la persona a su entorno. Así, entre sus funciones, destacan la evaluación, diagnóstico y tratamiento del problema por el que se demanda ayuda. Algunas personas, al identificar un problema que les produce un malestar clínicamente significativo, se plantean acudir a un psiquiatra o a un psicólogo. Me consta que muchas de ellas no saben qué diferencia a un profesional de otro: el psiquiatra es un médico (licenciado en medicina), cuya especialidad es la psiquiatría y por tanto, su punto de vista del problema se centra en la parte orgánica o física. Analiza el trastorno, estudia los síntomas y aplica un tratamiento, que suele ser farmacológico, aunque utiliza también otros tratamientos. El Psicólogo no es médico, sino licenciado en Psicología y aborda el problema desde un punto de vista mental, por lo tanto no receta medicamentos. Su labor consiste en la evaluación, diagnóstico y tratamiento del trastorno. Aclaremos esta explicación con un ejemplo: cuando una persona tiene una depresión y acude a un psiquiatra, le recetará un fármaco destinado a calmar sus síntomas y poder llevar una vida cotidiana normalizada. El psicólogo, centrará su atención en las circunstancias y los antecedentes del problema: trabajo, amigos, hobbies, familia… buscando la modificación de los elementos que puedan estar produciendo o intensificando la problemática. Son campos parecidos que pueden, y desde mi punto de vista, deben complementarse, pero que tienen algunas diferencias que hacen que en unas ocasiones sea necesario solicitar la ayuda del psicólogo y otras la del psiquiatra. Sea como sea, es necesario que la sociedad se dé cuenta de que es muy importante acudir a estas consultas cuando se tienen problemas, y sin miedo, porque pueden aportar una calidad de vida mucho mejor a la persona. Al igual que vamos al médico sin nos duele la garganta, ¿por qué no vamos al psicólogo si tenemos problemas a los que no podemos darle solución por nosotros mismos?     Por otra parte, hoy día son muchos los ámbitos de intervención del psicólogo. Los encontramos en colegios, centros de salud, asociaciones, hospitales, laboratorios…con un fin común: el bienestar de la persona. A la hora de elegir un psicólogo debemos tener en cuenta la corriente seguida por éste. La orientación y formación de un psicólogo puede que modifique el curso del tratamiento del paciente. Un terapeuta psicoanalista aborda los problemas de diferente manera que un cognitivo- conductual, por ejemplo. Así,  debemos informarnos de cuál es la corriente terapéutica que mejor puede adecuarse al tratamiento de nuestro problema. En conclusión, debemos confiar en la profesionalidad de todos lo psicólogos que nos encontramos al servicio de la población y dedicamos nuestras vidas a la formación teórica y a la experiencia de cara a...

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¿Amar o Depender?

A veces las relaciones se acaban. Es una realidad. Pero cuántas veces hemos oído en Integra: ¡Me siento mal con mi pareja pero el hecho de pensar en dejarl@ me pone más triste!…. Todos sabemos que una buena relación se basa en una buena comunicación, pero ¿Sabemos comunicarnos?. La palabra comunicación tiene conceptos muy amplios, pero aquí nos vamos a referir al tema de las relaciones. Cuando una persona se siente abatida e incomprendida por su pareja y se calla, llegará a un estado de anulación, una anulación que no es culpa de nadie sino de él/ella mism@. Amar no sólo es un te quiero, sino saber entender los límites de la otra persona y sobre todo respetar decisiones de tú prójimo. Cuando te das cuenta de que te sientes muy unid@ a esa persona y no puedes dejar de pensar en el/ella, tenemos que preguntarnos si realmente nos está haciendo bien esas emociones. Una dependencia emocional se va creando con el tiempo y cuando te das cuenta de ello puedes llegar a sufrir demasiado en tu relación. Debemos ser optimistas y pensar en el presente, disfrutar de la relación actual, no presiones, no pienses lo que creas que piensa la otra persona y dejar que todo vaya surgiendo… En Integra tenemos un dicho: “SI TU RELACIÓN NO FUNCIONÓ, ES PORQUE LA VIDA TE ESTÁ OFRECIENDO UN APRENDIZAJE DE TÍ...

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Pautas para el comienzo de un nuevo curso escolar

Todos los años nos vemos en la misma dinámica de siempre: que si mi hijo lleva todo el verano sin coger un libro, que si le va costar coger el hábito… Todas estas preocupaciones son muy comunes en padres al comienzo del nuevo curso. Pero tenemos que saber que, el comienzo del nuevo curso no es sólo retomar la rutina de estudios, que no menos importante, sino, volver al cole es rencontrarse con sus antiguos amigos, nuevos profesores, retomar el juego con sus mejores amigos etc,Tenemos que dejar que esas emociones se expresen en el niño para darles una buena adaptación a ese retorno escolar. Por tanto, nuestros Centro Integra, os dejamos unas pautas para que podáis aplicarlas y así podáis evitar confusiones y malestar con vuestros hij@s: 1. Intentar ser compresivos con vuestros hij@s, preguntándoles cómo le ha ido esos primeros días de clases. 2. Convencerles de que ya es un curso más y que van aprender muchas cosas nuevas. 3. Establecer horarios flexibles en cual los más peques participen en dichas decisiones. 4. Proponerles pequeños objetivos para que se sientan más a gustos y menos...

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