Psicología, regresión

 

Tras meses viendo anunciar la nueva obra de Amenábar: “Regresión”, desde Integra tenemos la oportunidad de hablaros sobre la película más esperada en las

taquillas, pero sobre todo, de su relación con la psicología en general, una vez vista y analizada la película.

Cuando hablamos de una “regresión”, nos estamos refiriendo a una técnica muy antigua, que como bien refleja la película, fue adoptada en los años 80, tras la revolución de la hipnosis clínica en la curación de varios trastornos psicopatológicos. La regresión consiste, como su nombre indica, en regresar a la persona a vidas experiencias pasadas mediante la relajación total (mediante la hipnosis), para recordar de dónde proviene el dolor de su alma, provocado por determinada psicopatología.

En la película, Amenábar, refleja cómo una joven induce a la locura colectiva al pueblo donde vive, haciendo creer a todos, sobre todo al equipo de policía del pueblo,

que su padre biológico abusó de ella tras un ritual satánico. Vemos cómo la película va mezclando la relación de la fe y sus limitaciones, con la realidad, ya que si nos aferramos a la fe con mucho ahínco podemos llegar a sesgar o distorsionar mentalmente la realidad, haciéndonos creer cosas que no son

Por otro lado, lo que realmente nos interesa como profesionales de la salud mental, es que existen prácticas tan surrealistas que si nos dejamos llevar por ellas,

podemos agravar la patología en sí de la persona. La protagonista de la película, una niña aferrada y creyente a la fe cristiana, inventa un bulo sobre su padre biológico y éste creyéndole, se culpa de todo de lo que su hija le acusa.

Si una persona está aferrada a un determinado hecho del pasado, aunque sea irreal o una farsa, y se entrega a la regresión, podría recrear en su mente imágenes

falsas. La persona, sorprendida por esas imágenes soñadas en las sesiones, puede crear una falsa identidad, generándose, de esta manera, mucho daño a sí misma. Recordad que el subconsciente sólo es un almacén de recuerdos que nuestra mente no valora como racionales y los desecha, por lo que si indagamos sobre ello como si de algo importante se tratara, podríamos llegar a fantasear sobre nuestro pensamiento, haciéndonos creer en cosas ridículas e incluso peligrosas para nosotros mismos y para los demás.

En Integra hemos querido hacer una reflexión sobre todo esto, ya que aunque esta técnica se utiliza desde hace muchos años (y aún se sigue utilizando), la gran mayoría de los licenciados y especializados en psicología clínica o sanitaria no damos credibilidad a ella, ya que no ha habido ninguna demostración científica sobre su validez, por lo que debemos tener en cuenta que aunque la hipnosis clínica o la regresión en sí puede hacerte imaginar cosas magníficas, debe ser utilizada como una experiencia más de los sueños y no como una realidad, pero sobre todo no debe ser utilizada como un tratamiento de sanación mental.

Existen artículos avalados sobre el tema de las regresiones y los hechos demoníacos, es decir, en el pasado, cuando una persona tenía esquizofrenia, se creía que poseía el demonio dentro, ya que los síntomas negativos de la enfermedad mental hacían que el enfermo dijera o hiciera cosas extrañas, por tanto, los curas utilizaban esta técnica para poder salvar a la persona de ese mal. La única técnica avalada científicamente, a día de hoy, es la de corte cognitivo- conductual, de la que os hablaremos en un futuro artículo y en la que nosotros, los psicólogos de Integra, nos formamos y ocupamos.