Resolver tus problemas en 6 pasos

 

Una de mis funciones como psicóloga es ayudar a mis pacientes a la hora de enfrentar un problema que les está generando un malestar emocional e incluso físico; pues bien, en este artículo, resumo las pautas que abordo con estas personas de cara a manejar la situación problemática por la que atraviesan.

Cuando se acude a la consulta de un psicólogo, la persona suele encontrarse angustiada, triste, desorientada… mi labor consiste en ayudarle a identificar, en primer lugar, cómo se siente, pero sobre todo, por qué se siente de esa manera y qué podemos hacer para que ese malestar se atenúe hasta que pueda desaparecer, y en algunos casos, si esto no fuera posible, a que aprenda a vivir con ello.

Por supuesto, no puedes cambiar las cosas que te pasan, como que una persona te diga que piensa algo feo de ti o que en tu trabajo te informen de que van a despedir a gente por los recortes, pero sí puedes cambiar la forma en que te tomas esas situaciones. Es en este punto donde los psicólogos ofrecemos un “soplo de aire fresco” a la persona, pues le ofrecemos un nuevo camino haciéndole consciente de que podemos vivir esa realidad de otra manera, aunque sea más o menos agradable.

En otros casos, y es lo que nos ocupa en este artículo, las personas debemos actuar, tomar decisiones, resolver un problema… pues bien, te dejo unos sencillos pasos que te ayudarán a ser más práctico a la hora de enfrentar los conflictos en tu vida.

1.- Identifica, define y acepta el problema: para solucionar un problema, lo primero que debes hacer es “darte cuenta” de que existe. Puede parecer una tontería, pero te aseguro que hay personas que fallan en este punto, pues no quieren o les cuesta reconocer que están ante un conflicto (una valla en su camino) y que deben caminar hacia la solución de él. Así pues, debes “darte cuenta” y definir qué es lo que ocurre.

Otro aspecto a destacar en este punto es la aceptación del problema, ya que ocurre a menudo que sabemos que lo tenemos, pero no lo aceptamos, lo que nos lleva sólo a frustrarnos y enfadarnos por ello, pero nada más. Esos sentimientos no nos dejan ir más allá, lo que nos impedirá ponernos manos a la obra. Dependiendo de la persona, la aceptación del problema puede llevar más o menos tiempo, pero recordemos que no debe alargarse mucho, pues cuanto más rápido nos pongamos a trabajar, antes acabaremos.

2.- Pregúntate: ¿quiero resolver mi problema? Si es que sí, sigue adelante, si es que no, puedes parar aquí, eso sí, ¡sopesa las consecuencias de no hacer nada!…

3.- Lluvia de ideas: date posibles soluciones a tu conflicto, no importa si son mejores o peores, tú saca ideas, ¡una lluvia de ellas!

4.- Escoge, de esas ideas, la mejor, la “idea estrella”, la que creas, sopesando sus ventajas e inconvenientes, que te va a llevar a la solución.

5.Ponla en práctica. En este punto es cuando nuestra mala amiga: la inseguridad, puede querer entrar en el juego susurrándonos al oído: ¿estás seguro que eso va solucionar el problema?, ¿y si te equivocas?… no le escuches, si tú has sopesado y decides que esa puede ser la salida, actúa. Si te equivocas, cometerás un error y errar es de humanos. Hay alternativas también para eso. Sigue al punto número 6.

6.- Si tu idea no funcionó, puede ser que, efectivamente, esa “solución estrella” no lo fuera tanto, así que como no funcionó, puede que te frustres (tienes derecho a ello y es normal que lo hagas), pero ¡no nos pasemos! pues debemos volver al punto 4 y poner en práctica una nueva idea y así, hasta llegar a tu meta.

Ya sé que en la teoría todo suena muy fácil y que en la práctica hay mil variables, otras personas entran en juego, pasan cosas que no puedes controlar, pero ¿eso va a poder contigo? No lo creo…

Piensa que la forma de solucionar los problemas es enfrentándolos en estos 6 pasos y no sólo lo digo yo, si no numerosos estudios sobre el tema, pero estas investigaciones también concluyen que aprendemos por ensayo- error, es decir equivocándonos.

Pues bien, ya sabes qué puedes hacer si tienes en este momento un problema que enfrentar ¡ponerte a ello cuanto antes! Ánimo.

Esmeralda Vázquez Conchas.

Psicóloga directora del centro de Psicología y salud Integra.